Sobre mí

Belén Bueno artista

El día que descubrí que vivía rodeada de mandalas mi vida despertó a una nueva realidad.

Desde muy pequeñita me atrajo el mundo del arte, me asombraban los colores de la naturaleza, los bellos atardeceres, el sol y la luna dando luz a nuestro cielo. Los tonos naranjas, ocres y rojos de las hojas cubriendo el suelo otoñal, el azul turquesa del mar, los verdes de las montañas con sus árboles, y así me recuerdo yo, rodeada de lápices de colores y una hoja en blanco pintando, nubes, casas o flores, dejándome llevar por la danza del dibujo en sí. Era algo mágico,y entrañable, era como sentirme en casa..

Recuerdo a mi padre pintando paisajes, mezclando colores, plasmando en un lienzo su particular visión de las montañas, y los ríos. El me inspiraba, me sentía artista a su lado, compartíamos esa parcela especial de conectar con la belleza que la naturaleza nos regalaba cada día.

Los años iban pasando, y prácticamente el tiempo de calidad lo empleé en conseguir títulos, diplomas, idiomas y trabajar duro en un negocio propio junto con mí marido durante más de 10 años.

No obstante , en el fondo de mí existía ese anhelo de expresarme a través de los colores y los lápices, de expresar mis inquietudes existenciales a través de la poesía . Y un buen día, sobre el año 2003, unos dibujos ancestrales, llamados mandalas, aparecieron mágicamente en mi vida; Aún recuerdo ese primer contacto con la hoja en blanco, ese primer mandala impreso, esos colores sobre mi mesa, se creó un espacio libre de ruídos donde sólo tenía cabida la paz y la belleza. Fue sin duda un viaje hacía mí, una oportunidad clara de ordenar mi caos, y desde entonces no he dejado de maravillarme ante el poder de transformación y conocimiento interior que este dibujo me aporta personalmente.

Han pasado muchos años desde entonces, y los mandalas no han dejado de aparecer y crearse en mí vida. En el centro de salud mental,trabajando como enfermera, descubrí que Carl Jung utilizaba los mandalas en sus terapias con enfermos mentales, y aporté esa herramienta para trabajar con mis pacientes que padecían ansiedad, ya que colorear un mandala les aportaba una profunda relajación física y mental, beneficiándolos progresivamente en su trabajo terapeútico.

Con mis tres hijos también he compartido esa pasión por los mandalas, y han disfrutado enormemente de esos ratos coloreando y creando bonitos dibujos.

Han habido Talleres de mandalas con adultos y niños, mercados artesanales, mi paso por Hayat´s chocolate factory, y un libro “ mandalas para el cambio” que ha servido de inspiración a muchas personas.

Mí espíritu artista me ha llevado a retomar desde cero este proyecto de expresión e introspección  llamado mandalaweb, porque deseo desde lo más profundo del corazón compartir contigo mi experiencia y conocimiento sobre los mandalas, y que puedas experimentar  además en tu propia piel, ese silencio de la mente, y ese despertar a la vida con toda su luz y también con toda su sombra . Además, aquí también encontrarás un espacio para compartir ideas, reflexiones, dudas, mandalas, experiencias, retos, poesía, sueños libros y películas motivadoras …todo eso y mucho más es siempre bienvenido en mandalaweb.

Gracias.

Belén Bueno